Nota

¿Por que Manejamos Sobre la Derecha?

Historia y origen

En algunos países de conduce sobre la izquierda, en otros, la mayoría, sobre la derecha.
La razón se debe a un capricho?. Veremos en este artículo que, lejos de un antojo hay una explicación totalmente racional.

En el pasado, desde los romanos, se conducía sobre la izquierda. ¿Por que?: especialmente por 2 razones:

1 – La espada: 

Como la mayoría de las personas son diestras, cargaban la espada sobre la izquierda, para así  tener el brazo derecho libre y más cercano a un oponente.

Además, al cargar la espada sobre la izquierda a una persona diestra le resulta más fácil montar el caballo por el lado izquierdo. Imaginese, si usted es diestro, portando la vaina con la espada en la izquierda montar al caballo por el lado derecho. Pasa la pierna ¿y la espada?.

 

 

 

2 – El látigo:

 

 

El conductor se sentaba a la derecha y manejaba, las riendas con la izquierda y el látigo con la derecha. Debía conducir sobre la izquierda para asi evitar pegar a los transeúntes que caminaban sobre la acera.  O sea: Si conducían sobre la derecha, podían lastimar con el látigo a los que iban caminando por la vereda. ¿Se entendió?

 

Y pasaron los años

A finales de 1700, sin embargo, en Francia y los Estados Unidos se comenzaron  a transportar productos agrícolas en grandes vagones tirados por varios pares de caballos. Estos vagones no tenían asiento para el  conductor, sino que el que manejaba iba sentado en el caballo trasero izquierdo, para poder mantener su brazo derecho libre para azuzar con el látigo. Puesto que él estaba sentado a la izquierda, quería que todo el mundo pase a la izquierda para que pudiera mirar hacia abajo y asegúrese de que mantenerse lejos de las ruedas del carro que se acerca de frente. Por lo tanto, se mantuvo en el lado derecho de los caminos.

La Revolución Francesa de 1789 dio un gran impulso a conducir por la derecha en Europa. El hecho es que, antes de la Revolución, la aristocracia viajaba a la izquierda de la carretera, lo que obligó a los campesinos hacerlo por la derecha, pero después de la toma de la Bastilla y de los acontecimientos posteriores, los aristócratas prefirieron mantener un perfil bajo y circularon, como los campesinos, por la derecha.

Napoleon Bonaparte: «manejaba por la derecha»

 

 

 

La norma, de conducir por la derecha se introdujo en París en 1794, más o menos paralela a Dinamarca , donde la circulación por la derecha se hizo obligatoria en 1793.

Más tarde, por las conquistas de Napoleón, se difundió el «derechismo» por los Países Bajos ( Bélgica , los Países Bajos y Luxemburgo ), Suiza , Alemania , Polonia , Rusia y muchas partes de España y de Italia . Los Estados que se habían resistido Napoleón mantuvieron la izquierda – Gran Bretaña, el Imperio Austro-Húngaro y Portugal.
Esta división europea, entre las naciones de izquierda y derecha se mantendrá durante más de 100 años, hasta después de la Primera Guerra Mundial.

En la década de 1960, en Gran Bretaña también se considera el cambio, pero los poderes conservadores del país hicieron todo lo posible para cortar la propuesta de raíz. Por otra parte, el hecho de que le costaría miles de millones de libras cambiar todo el sistema de señalización, educación, etc.,no significaba un gran un incentivo …

Con el tiempo, Gran Bretaña abandonó la idea. En la actualidad, sólo cuatro países europeos aún conduce por la izquierda: el Reino Unido, Irlanda, Chipre y Malta.

 

EN LA ARGENTINA

El 4 de octubre de 1944 se dictó el decreto por el cual se disponía que, a partir del 10 de junio de 1945, la circulación en el país de todo tipo de vehículo, debía realizarse por la mano derecha, en lugar de la izquierda, tal cual era el sistema imperante en ese momento; quedando expresamente exceptuados los trenes y el tranvía que unía la estación Federico Lacroze con Campo de Mayo. Se encomendó a la Administración General de Vialidad Nacional, instrumentar las medidas necesarias para cumplir con la citada disposición.

Inauguración de la Gral. Paz en 1941

 

 

Como consecuencia de ello, se montó un amplio operativo de divulgación y se tomaron las medidas conducentes a posibilitar el cambio ordenado del sentido de circulación del parque vehícular. Se debió cambiar la señalización existente en las rutas nacionales y caminos provinciales y dictar clases explicativas para peatones y conductores de todo tipo de vehículo.
Se establecieron velocidades máximas más reducidas que las vigentes y se dispuso el uso obligatorio en todos los medios de transporte, de una placa – ubicada en su parte trasera – en la cual debía verse claramente una flecha con su punta orientada hacía la izquierda, para así indicar el lugar por donde debía adelantarse cualquier vehículo que circulara detrás. La Administración General de Vialidad editó un folleto donde se especificaban las medidas que los conductores y los peatones debían respetar. A los transeúntes se les prohibía cruzar las calles a mitad de cuadra y les recordaba que deberían hacerlo por las esquinas “mirando hacía ambos lados”. En otro párrafo se dirigía a la “mujer madre” , a las maestras, preceptoras o niñeras” pidiéndoles instruir a los niños, acerca de la nueva modalidad del transito vehícular.

En Buenos Aires se debió cambiar el sentido de circulación de muchas calles y por ende el cambio de recorridos de tranvías, ómnibus y colectivos. Todo esto significó que debieron cambiarse la señalización en uso y adecuar algunos empalmes y vías de tranvía.

El domingo 10 de junio de 1945 todo estaba preparado para el cambio. Los subterráneos comenzaron a funcionar a la hora cuatro, en tanto que para el resto de los vehículos la medida comenzó a a aplicarse a partir de la hora seis. La Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Buenos Aires, entonces ubicada en en la calle Parera 119, habilitó ese día varias líneas telefónicas para atender consultas de la gente y dispuso además que los inspectores uniformados de la repartición (entonces conocidos como “zorros grises”) , controlaran el acatamiento a la nueva medida y sancionaran a quienes así no lo hicieran. Algunas empresas comerciales se asociaron a la campaña publicitaria liderara por el gobierno nacional y en sus avisos incluyeron frases que recordaban a la población, la puesta en vigor de la nueva norma; tal el caso de Columbia Seguros, Boquillas Crisol, Casa Escasany, Cinzano y Alpargatas, la que para entonces publicitaba su “brin sanforizado” con el slogan de “No Se Achique Don Enrique”.

 

 

 

Más allá de la puesta en marcha del nuevo ordenamiento de tránsito, el 10 de junio de 1945 fue un domingo en que Buenos Aires no alteró su ritmo normal. Otro tanto sucedió en el resto del país. En futbol, Boca le ganaba escandalosamente a Vélez Sársfiel, con un arbitraje a la medida boquense.  Rosario Central a River y en el Hipódromo de San Isidro la yegua Quelinda, conducida por el maestro Ireneo Leguizamo, se adjudicó el Clásico Juarez Celman.

 

Fuente:
Buenos Aires Antiguo
Osvaldo Kleiman
Dr. Hernan Vazquez